Adrián

400,00 +IVA

Autor: Javi Cohen 

Título: Adrían, 2025

Serie: Phobia

Técnica:Lápiz y acuerela sobre impresión en papel Tintoretto Gesso 300g

Dimensiones: 42 x 29,7 cm + marco (40 x 50 cm)

Precio: 400€

Edición: 1/3

*Precio no incluye envío.

SKU: Phobia Categoría: Etiquetas: ,

Descripción

Serie: PHOBIA

¿Cómo te llamas y cuántos años tienes?

Me llamo Adrián y tengo 22 años.

¿A qué te dedicas?

Ahora mismo estudio, trabajo como socorrista en verano y, cuando tengo un rato, hago ilustraciones. Dibujar es una de las formas en las que mejor me expreso.

¿Con qué orientación sexual te identificas?

Soy homosexual.

¿Cuándo empezaste a sentirte diferente?

En realidad, siempre lo supe. Siempre sentí que algo en mí era “diferente”, aunque no pude aceptarlo hasta los veinte años. Me llevó tiempo reconciliarme conmigo mismo.

¿Y cuándo tuviste la certeza de que no eras heterosexual?

Fue en la adolescencia, cuando todos empezamos a descubrir nuestro cuerpo. Mientras mis compañeros hablaban de chicas y compartían sus fantasías, yo “espiaba” a mi padre en la ducha para en mis noches donde de fantasía y masturbación dar rienda suelta a mi imaginación. Tenía unos 13 o 14 años, y aunque no lo decía en voz alta, sabía perfectamente lo que sentía.

¿Has sufrido agresiones verbales por tu orientación?

Sí, y una de las cosas que más me dolió ocurrió al empezar el instituto. Todos mis amigos de la infancia dejaron de hablarme. Comenzaron a juntarse con un chico del pueblo que se burlaba constantemente de mí, llamándome “maricón”. Ese insulto fue suficiente para aislarme. Me quedé solo. Durante cinco años viví entre casa e instituto, sin salir, sin tener con quién hablar.

¿Y agresiones físicas?

También. En el instituto éramos jóvenes de varios pueblos, y ya se había formado un grupo que me tenía como objetivo. Una vez, en clase de tecnología, mientras trabajaba apartado como siempre, un chico se me acercó y empezó a insultarme: “marica”, “maricón”, “¿comes muchas pollas?”. Como no respondí, me dio un martillazo en la cabeza. Se rió… y se fue.

¿Has sufrido agresiones sexuales?

No. Afortunadamente, nunca me ha pasado.

¿Algún comentario homófobo por parte de un profesor?

Sí. Aunque no iba dirigido a mí, recuerdo perfectamente a un profesor que expulsó a un alumno y le gritó: “¡Por maricón!”. Ese tipo de cosas duelen aunque no te las digan a ti.

¿Tu familia sabe que eres gay? ¿Cómo fue el proceso?

Sí, mi familia cercana lo sabe. Los que no lo ven es porque no quieren verlo, porque no lo oculto. Me costó mucho salir del armario. Después de tantas agresiones, pensé que ser gay era algo malo. Incluso me planteé vivir ocultándolo toda la vida.

Lo que más me dolía era escuchar a mi hermana mayor decir cosas contra el colectivo. Me daba miedo que me rechazara. Pero tras una ruptura amorosa muy dura, me encerré en mi habitación una semana. Mi madre se preocupó, y eso me hizo abrirme con ella. Tenía 20 años. Fue ella quien habló con mis hermanas porque yo no me atrevía… Y la sorpresa fue positiva. Mi hermana mayor ha cambiado radicalmente. Ahora es una firme defensora de los derechos LGTBIQ+.

¿Qué ha sido lo más duro para ti relacionado con tu sexualidad?

Pasar tantos años ocultándome. Negándome. Fingiendo. Todo por el qué dirán. Al final, poder ser uno mismo es una liberación inmensa.

¿Has pensado alguna vez en el suicidio como respuesta al acoso?

Sí. En muchas ocasiones. Me daba miedo ir al instituto. Sentía que no había salida. Nunca lo intenté, pero sí lo pensé muchas veces. Demasiadas.

¿Tienes miedo de ser agredido en público por ser quien eres?

No diría que tengo miedo, porque no vivo con ese pensamiento constante. Salgo a la calle siendo quien soy. Pero cuando lees noticias de agresiones por orientación sexual… no puedes evitar pensar: “Eso podría haberme pasado a mí”.

¿Te sientes seguro mostrando tu afecto o tu orientación en público?

Nunca he tenido la oportunidad de ir de la mano con alguien por la calle, porque mi única relación fue a distancia. Pero si la tuviera, creo que lo haría. No oculto quién soy.

¿Intentaste alguna vez cambiar tu orientación?

Sí, durante años intenté convencerme de que era bisexual. Pensaba: “Si soy bisexual, puedo estar con chicos y aparentar estar con chicas”. Pero en el fondo sabía que no era verdad. Lo hacía para mantener las apariencias. Una relación a distancia me ayudó a aceptarme de verdad y a dejar de engañarme.

¿Crees que todo lo que has vivido sigue afectándote hoy?

Sí, de alguna forma sí. Aunque también me ha hecho más fuerte. No digo que uno tenga que pasar por esto para fortalecerse nadie debería pasar por algo así, pero lo vivido me ha formado. Antes me callaba ante todo. Ahora, si algo me parece injusto, lo digo. No dejo que nadie me pisotee.

¿Qué le dirías al Adrián de 8 años?

Le diría: “Haz caso a abuela. No dejes que te afecte lo que digan de ti. No te encierres. Haz lo que te apetezca. No te reprimas por culpa de los demás”.

Información adicional

Dimensiones 29,7 × 42 cm

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