
Dirección y mapa
En la planta baja del Hotel Catalonia de c/ Gran Vía, 9 Madrid
Fechas y horarios
Disponible del 02 de diciembre del 2025 al 11 de enero de 2026.
Inauguración y encuentro con los autores: viernes 05 de diciembre de 19:00h a 21:00h
Horario de visita: De lunes a domingos de 10:30h a 22:30h
Franquearte Vive el Arte presenta la exposición colectiva “Entre lo que emerge” en La Gran Vía Cultural de Madrid
Una invitación a explorar la abstracción como territorio del ser, con obras de Nerza Villegas, Lourdes Blanco (Custon Art) y Juan Marcus.
Del 2 de diciembre de 2025 al 11 de enero de 2026, Franquearte Vive el Arte presenta la exposición “Entre lo que emerge”, comisariada por Corina De Sousa. La muestra podrá visitarse en La Gran Vía Cultural de Madrid, el proyecto expositivo ubicado en la planta baja del Hotel Catalonia Gran Vía, 9, que se ha consolidado como un espacio de encuentro entre arte contemporáneo y ciudad.
La exposición reúne la obra de tres artistas con trayectorias y sensibilidades diversas: Nerza Villegas, Lourdes Blanco y Juan Marcus, cuyas propuestas convergen en la exploración de la abstracción como forma de autoconocimiento y expresión interior.
“Entre lo que emerge” reflexiona sobre aquello que aflora desde la materia y el gesto: lo emocional, lo inconsciente, lo esencial. En diálogo entre el color, la textura y la forma, las obras transitan un espacio donde la pintura no representa, sino que acontece.
Las piezas de Nerza Villegas evocan paisajes emocionales y energías vitales entre el cuerpo y la naturaleza; Lourdes Blanco transforma la materia pictórica en experiencia sensorial a través de pigmentos y resinas; mientras que Juan Marcus propone, desde la tinta y el silencio, un equilibrio entre el azar y la intención.
La exposición se inaugurará el viernes 05 de diciembre a las 19:00h, en un encuentro con los artistas abierto al público, que invita a descubrir las obras de cerca y compartir el proceso creativo de cada uno.
Sobre los artistas:

Nerza Villegas
Artista venezolana-española con más de dos décadas de trayectoria internacional, Nerza Villegas desarrolla una pintura profundamente expresiva y emocional. Su obra parte de la introspección para explorar el cuerpo, la memoria y la energía vital a través del color, la textura y el gesto.
Desde su taller en Madrid, combina la creación artística con la docencia, entendiendo el arte como un acto de libertad y conexión interior.
En sus series más recientes —Abstractos y Las Venus—, el trazo se convierte en un lenguaje poético donde lo sensorial y lo espiritual se funden. Sus composiciones, entre lo orgánico y lo simbólico, revelan un universo de emociones que emergen entre el caos y la calma, entre el deseo y la contemplación.

Lourdes Blanco (Custom Art)
Formada en la Facultad de Bellas Artes de Madrid, Lourdes Blanco ha consolidado una trayectoria dedicada a la experimentación con materiales, texturas y transparencias. Su obra, de marcada sensibilidad contemporánea, combina técnicas mixtas con pigmentos y resinas sobre madera o lienzo, creando superficies llenas de profundidad y movimiento.
Cofundadora del proyecto Custom Art, que busca acercar el arte contemporáneo a los espacios cotidianos, Blanco concibe la pintura como una experiencia visual y sensorial, capaz de transformar el entorno y la percepción.
Su trabajo se caracteriza por el equilibrio entre materia y luz, entre lo tangible y lo inasible, proponiendo una mirada introspectiva donde la armonía surge del diálogo entre energía, color y espacio.

Juan Marcus
El arquitecto y artista Juan Marcos de Orueta desarrolla una obra pictórica que transita entre la disciplina del diseño y la libertad del gesto. Su exploración en la pintura y la tinta china responde a una búsqueda de equilibrio entre control y azar, entre estructura y emoción.
En su serie Fondos y Formas, combina técnicas orientales con herramientas diversas —pincel, pluma, esponja— para dar lugar a composiciones que oscilan entre la disolución y la concreción.
Su práctica pictórica, impregnada de una sensibilidad meditativa, convierte el acto de pintar en una forma de contemplación: una reflexión sobre la forma, el vacío y la belleza del instante.

